miércoles, 21 de abril de 2010

Diario de Spurgeon

3 de Mayo – 1850

Cumpleaños de mi madre. ¡Que el sol del cielo brille sobre ella y la vivifique, así como lo ha hecho sobre el mundo natural en este día! Partí con el señor Cantlow a las once, y llegamos a Isleham a la una. Por la tarde, tuve el privilegio de seguir a mi Señor y de ser enterrado con Él en el bautismo. ¡Bendita piscina! ¡Jesús! Acepta mi cuerpo y mi alma como un pobre sacrificio; lígame a Ti; en Tu fuerza yo me dedico ahora a Tu servicio para siempre; ¡que nunca evada reconocer Tu nombre!

“Atestigüen ahora hombres y ángeles,
Si abandono al Señor”.

Prometo solemnemente gloriarme únicamente en Jesús y en Su cruz, y gastar mi vida en la extensión de Su causa, de cualquier manera que a Él le agrade. Deseo ser sincero en esta solemne profesión y tener un único objetivo en mente, es decir, glorificar a Dios. Bendigo Tu nombre ya que me has sostenido a lo largo del día; únicamente Tu fuerza podría hacer ésto. Lo ha hecho y lo hará. Tú me has dado la capacidad de hacer una profesión de fe en Ti, ¡ayúdame ahora a honrarte, a poner en práctica mi profesión y a vivir la vida de Cristo en la tierra!

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