viernes, 4 de abril de 2008

La Voz de Spurgeon

Es una verdadera lástima que los discos, CD’s, grabadoras, y sistemas de audio no hubiesen sido inventados oportunamente para poder grabar la voz del Príncipe de los Predicadores. Nos vemos forzados, entonces, a apoyarnos en el testimonio de parientes de las personas que “escucharon” a Spurgeon; también hemos de consultar pasajes descriptivos en las correspondientes biografías del predicador, para poder formarnos una idea de la maravillosa voz que Dios le concedió.
El doctor William Young Fullerton, (uno de sus primeros y más notables biógrafos) describe la voz de Spurgeon como “la más espléndida y meliflua voz desde los tiempos de Crisóstomo”. Sir Charles Owen la describió como la voz de “un tenor alto y claro” y la comparaba con la voz del notable tenor inglés Sims Reeves: “Spurgeon, vocalmente, era el Sims Reeves del púlpito anglófono; un ejemplo vivo del dominio perfecto de la voz.”
La era victoriana en Inglaterra era muy rica en materia de voces hermosas. Había grandes cantantes como Adelina Patti, Madam Melba y Jenny Lind. Había oradores como Gladstone y John Bright. Había otros grandes predicadores tales como el doctor Parker y el Canónigo Henry Liddon. Con espíritu cristiano, todos estos “gigantes del púlpito” declaraban que la voz de Spurgeon era insuperable, y afirmaban que era “dulce, resonante y entonada.” En un momento podía ser tan suave como el arrullo de una madre, y en otro momento resonaba con toda la claridad de un clarín que llamaba a las armas a las tropas de caballería.
Cuando predicó en el Palacio de Cristal a una multitud superior a las 20,000 personas, el señor Spurgeon fue capaz de dar una instrucción al organista que se veía como un diminuto puntito negro al fondo del gran salón.
La única vez que su voz falló (aparte de cuando estaba enfermo) fue cuando Spurgeon estaba dominado por la emoción. En una ocasión la señora Spurgeon pensó que su esposo moriría cuando estaba ensalzando al Salvador utilizando el texto “Será su nombre para siempre”. Sólo pudo terminar su sermón con acentos entrecortados y jadeantes, y, sin poder hablar y agotado, se sentó en su silla junto al púlpito.
Tal vez la más común descripción de su voz es que era como “una campana de plata”. La campana nunca abandonó su voz hasta un año antes de su muerte en Francia. Su súplica apasionada fue entonces: “óiganme todos los que puedan, mientras pueda ser oído.”
Una famosa escuela privada británica tiene como lema: “los modales hacen al hombre”. El doctor Parker cambió ese lema a “la voz es el hombre” a la luz de su gran contemporáneo, Charles Haddon Spurgeon. La voz revela muy bien el carácter. Una voz suave significa una naturaleza tranquila y calmada. Una voz estridente y gritona revela una naturaleza grosera. La nota clave de la voz de Spurgeon era la sinceridad. Él era de corazón sincero y era transparentemente honesto en su conversación. No había nada afectado o artificial en cuanto a su voz o a su carácter. Era una voz eminentemente apropiada para la predicación al aire libre, y Spurgeon se involucraba mucho en ese tipo de predicación, especialmente al principio de su ministerio.

7 comentarios:

Sir Kerberos (Hno. Huerta) dijo...

Bendiciones de lo Alto...

Quisiera saber unas cosas. El hermano Charles a qué iglesia pertenecía??
Me gozo en saber que el hermano fue un gran predicador y en creer que ahora está en la Prescencia de Aquél a Quien el hermano predicó con tanto ahínco...

Me gustaría saber más cosas del hermano, la manera de pensar, etc... Para orar de que El Señor levante más predicadores que no teman decir la verdad y poner sus vidas en el altar para que descienda el fuego de Dios...

Dios les bendiga.

Allan Román dijo...

El señor Spurgeon nació en un hogar congregacionalista, pero después de reflexionar sobre las enseñanzas de la Biblia y a la edad de quince años, se bautizó e integró a la iglesia bautista por considerar que se apegaba más a la enseñanza de Jesucristo. Toda su vida permaneció siendo un bautista, a pesar de la 'la controversia del declive'. Era un ferviente e inconmovible creyente en las doctrinas de la gracia, de los cual dan testimonio todos sus sermones. La mejor forma de conocer su manera de pensar, su teología, es leer los sermones, en particular los que están catalogados en el sitio como Las Doctrinas de la Gracia. La biografía del sitio, aunque un poco esquemática, también le puede ilustrar al respecto. En un futuro cercano, si el Señor me da vida, pienso incluir una biografía un poco más extensa.

Multifuncional dijo...

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Anónimo dijo...

ESTE ES EL EJEMPLO DE LO QUE EL SEÑOR ATRAVEZ DE SU ESPIRITU Y DE SU PALABRA PUEDEN TRANSFORMAR TODO,DANDONOS DONES Y TALENTOS,LLAMADOS A SU MINISTERIO PARA "SERVIR" A SU AMADA IGLESIA,PARA SERVIRLE A EL.

ASI ES COMO DIOS OBRA,SIN LA AYUDA Y SIN LOS METODOS MERCADOTECNIOS DEL HOMBRE, COMO LOS FAMOSOS Y NUEVOS RETIROS LLAMADOS ENCUENTROS, PEDRO DIJO A JESUS : SEÑOR A QUIEN HIREMOS SI SOLO TU TIENES PALABRAS DE VIDA ETERNA,QUE PODAMOS ENTENDER QUE LAS OBEJAS DE DIOS SE ALIMENTAN CON LA PALABRA DE DIOS.mi oracion.
BENDICIONES

N.Luis dijo...

Lo que voy a expresar es sin animo de ir contra ninguna persona, sino con el fin de examinar algunos pensamientos.
Es tan importante conocer a que "denominación" pertenecía Spurgeon? Que puede llegar a edificarme conocer si era pentecostal, presbiteriano, bautista o metodista? Recuerdo lo que Juan el Bautista decía a los judíos que se le acercaban y posiblemente con su orgullo de ser hijos de Abraham: "Producid, pues, fruto digno de arrepentimiento y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: 'A Abraham tenemos por padre.' Porque os digo que aun de estas piedras Dios puede levantar hijos a Abraham." (Lucas 3:8)Carlos Spurgeon se dedicó muy particularmente a dejar en claro que el era solo un vaso de barro y que la Gloria era de Dios. Gracias a Dios por hermanos como Carlos Spurgeon, formados de la misma mano de Dios. Cuando Jesús venga no va a venir a buscar a una denominación sino a su Novia, a la Iglesia la que el mismo EDIFICÓ la que el mismo compró con su sangre, constituida por los lavados por esa sangre preciosa y que no tienen mérito alguno sino que fueron salvados SOLO por gracia. Saludos y bendiciones.

Allan Román dijo...

En sí mismo, pertenecer a una denominación no es determinante de nada. Hay bautistas calvinistas y hay bautistas arminianos. La denominaciones tienen momentos históricos de mucha fidelidad, y otros de infidelidad. El punto aquí era simplemente contestar a la pregunta: ¿a qué denominación pertenecía el señor Spurgeon? Creo que el mejor comentario al respecto es del propio señor Spurgeon, quien aborda el tema con su sabiduría acostumbrada en el sermón "La Unidad en Cristo", recientemente subido al sitio.

Sir Kerberos (Hno. Huerta) dijo...

Concuerdo totalmente hermano Luis. Jejeje lo que pasa es que sólo quería saber, porque también soy interesado en conocer los aspectos doctrinales que practicaba, y no es por dogmatizar, pero pues la verdad es que a veces uno refleja las cosas que en su Iglesia Enseñan. Pero la verdad, a mí no me interesan las etiquetas que el hombre pone, sino la obra que hace Cristo en los corazones de los hombres.

Saludos en Cristo