miércoles, 25 de febrero de 2009

Cartas desde el sufrimiento - No.19

6 de Noviembre de 1881

Queridos amigos:

Dejando mi hogar de inmediato espero escapar de las humedades de la presente estación, y confío acopiar suficientes fuerzas con las que pueda soportar el invierno sin ninguna recaída de mi salud. Todos ustedes saben cómo me deleito en mi trabajo, y con cuánta renuencia lo dejo, aunque sea por un corto tiempo, pero el miedo de mi dolorosa enfermedad y la convicción de que mi mente necesita un poco de reposo, me fuerzan a dejarlos por un breve tiempo.

Se me ocurre que les gustaría saber cómo será suplido el púlpito. Mi hermano y bienamado copastor predicará usualmente los jueves por la noche, y estoy seguro de que quienes asisten fielmente se verán gratificados por una enseñanza eficaz. Los servicios dominicales están planeados de la manera siguiente:

Nov. 13, R. H. Lovell
Nov. 20, D. L. Moody
Nov. 27, (mañana) A. G. Brown
Nov. 27, (noche) W. Y. Fullerton
Dic. 4, (mañana) C. Spurgeon (su hijo)
Dic. 4, (noche) James Spurgeon (su hermano)
Dic. 11, R. H. Lovell
Dic. 18, (mañana) J. Jackson Wray
Dic. 18, (noche) W. Y. Fullerton

El domingo en el que está programado nuestro honorable amigo, el señor Moody, pueden esperar una vasta multitud, mucho mayor de la que pueda caber, y yo les recomiendo a aquellos amigos que no tienen asientos asignados, que tomen inmediatamente los asientos disponibles para que les resulte fácil entrar, tanto a ellos como a sus amigos. Si el público en general llegara a saber que se podrían obtener algunos asientos, los ocuparían de inmediato, pero yo preferiría que nuestros miembros y adherentes regulares obtuvieran los sitios disponibles.

Asegúrense de mantener todos los servicios en pleno vigor durante mi ausencia, y, en especial, las reuniones de oración. Aquellos que asisten a mi reunión favorita, los jueves por la noche, tienen el compromiso de mantener su asistencia, pero espero que otras personas se les unan.

El señor Moody va a inaugurar una serie de servicios evangelísticos, que serán continuados por nuestros amados hermanos, los señores Fullerton y Smith. Darán comienzo el día 21 de Noviembre, y continuarán hasta el 18 de Diciembre, pero se les darán a conocer los detalles de los servicios cuando los hermanos hayan hechos los arreglos pertinentes. Quiero que todos y cada uno de ustedes tengan la determinación de que estos servicios sean un gran éxito. Pueden alcanzar esto sólo por medio de mucha oración, de esfuerzo personal y de asistencia frecuente. Atraigan a los inconversos, supliquen a Dios por ellos, expónganles el Evangelio sencillamente y háganlo desde lo más profundo de sus corazones. Espero que las reuniones no requieran de una publicidad costosa, sino que den a conocer las reuniones personalmente. En esta ocasión confío que la obra se pague a sí misma con base en las ofrendas de quienes simpatizan con este esfuerzo. Todas las otras iglesias visitadas por los evangelistas han provisto últimamente su propio mantenimiento, y quienes están en nuestra iglesia no deben quedarse atrás. No queremos que los indiferentes donen, sino que quienes se benefician de la palabra sientan que es un placer compartir sus cosas materiales con aquellos que les comparten sus cosas espirituales.

Al dejar el trabajo en este momento, siento mucha confianza en que mis amigos dispuestos y probados ya por mucho tiempo, no permitirán que nada decaiga; y espero también en el Señor que no permitirá que Su propia obra mengüe por la debilidad de Su siervo. El Colegio del Pastor necesita todavía de la amorosa ayuda de ustedes: mantengan la ofrenda semanal. El Orfanato no ha de ser olvidado: trabajen duro para el bazar, en el que cada uno de nosotros debe participar, por causa de nuestras pobres huerfanitas.

Por todo el amor de estos veintisiete años, estoy más que obligado con ustedes. Permanezcan en feliz unión los unos con los otros, en santa unión con Jesús. Apoyen a mi hermano y a sus diáconos y ancianos. Permítanme que me goce en ustedes más y más, y que la presencia del Señor esté siempre con ustedes.

Su amante Pastor

C. H. Spurgeon

2 comentarios:

Patylu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Patylu dijo...

¡Cuánta actualidad podría tener esta carta en algunos momentos! Como cuando hace el llamado al evangelismo individual y al amor los unos por los otros.
Saludos